Irrigador de agua para pruebas calóricas VNG/ENG |
Thermal Stream |
Thermal Stream es el irrigador de agua para pruebas vestibulares desarrollado por INAMET
Es una herramienta confiable y eficaz para las maniobras de irrigación de agua a los pacientes en prueba. Tiene las 3B 🤭
Sobre los irrigadores para pruebas vestibulares
Las pruebas calóricas son un pilar fundamental en el diagnóstico vestibular, ya que permiten evaluar de manera directa la función del sistema vestibular periférico y la respuesta del nervio vestibular ante estímulos térmicos. Al irrigar el conducto auditivo externo con agua a diferentes temperaturas, se generan corrientes de convección en la endolinfa del canal semicircular lateral, provocando movimientos oculares (nistagmos) que reflejan la integridad y simetría de la función vestibular.
Un irrigador de agua bitermal, capaz de manejar las dos temperaturas estándar de 30 °C (fría) y 44 °C (caliente), representa una herramienta esencial dentro de un consultorio otológico y vestibular. Su incorporación asegura:
- Precisión diagnóstica: al estandarizar los estímulos, se obtienen respuestas comparables y confiables.
- Eficiencia clínica: facilita la realización de la prueba sin necesidad de equipos improvisados o menos controlados.
- Seguridad del paciente: el control de la temperatura evita riesgos de incomodidad o daño.
- Valor agregado al consultorio: contar con este dispositivo refuerza la capacidad de ofrecer estudios completos y profesionales en el ámbito otoneurológico.
En muchos consultorios, debido al elevado costo de los irrigadores importados o lo aparatoso de los modelos viejitos de irrigadores, algunos especialistas recurren a la irrigación con jeringa manual, lo cual, aunque funcional, presenta limitaciones importantes:
- Variabilidad en la presión y el flujo: la fuerza aplicada depende del operador, lo que puede generar respuestas inconsistentes.
- Dificultad para mantener la temperatura exacta: el agua puede enfriarse o calentarse durante la manipulación, afectando la validez de la prueba.
- Menor comodidad para el paciente: la irrigación manual puede resultar más brusca y generar incomodidad.
- Mayor riesgo de error técnico: la falta de estandarización compromete la reproducibilidad de los resultados.
En conclusión, disponer de un irrigador bitermal no solo optimiza la calidad del diagnóstico vestibular, sino que también eleva el estándar de atención en un consultorio especializado.


